Este jovencito pertenecía a la protectora de las Merindades, en Burgos, pero como ha tenido que cerrar sus puertas, nos hemos hecho cargo de él para intentar echar una mano en la medida de lo posible.
Con la gente es de lo más cariñoso que hay. Ha pasado mucha hambre y es muy glotón, se vuelve muy ansioso con la comida. Si conviviese con otros animales habría que vigilarle para que no se comiese lo suyo y lo de los otros.
Con los otros perros se lleva bien, en el albergue tiene varios amigos con los que juega muchísimo y da gusto verles correr de un lado para otro, revolcándose y pasándoselo pipa. Muchas veces se tumba patas arriba con la lengua fuera y deja que todos jueguen con él, le encanta.
En el siguiente vídeo podéis ver cómo se deja mordisquear por los demás.
Os ponemos unas fotos de cuando estuvo en casa de acogida unos días. También un vídeo.


1 comentarios:
Que pena, me supongo que las Meridades habrá cerrado por los putos políticos cabrones a los que nunca les han interesado los animales, aunque eso sí, se les llenará la boca cuando algún hijo de puta organiza una cacería en las inmediaciones
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